HUMANIDAD

La única evidencia arqueológica de crucifixión encontrada hasta la fecha

A pesar de la vasta evidencia escrita alrededor del uso de la crucifixión como método de ejecución por varias culturas antiguas, entre ellas la asiria, griega, romana, persa y cartaginesa; no existen casi pruebas arqueológicas de la misma.

 

 

 

Por un lado, las maderas sobre las que se montaba al condenado eran materiales de rápida descomposición. Por el otro, los clavos que se utilizaban en muchas ocasiones para sujetar al sentenciado a la cruz eran considerados objetos mágicos y separados del cuerpo para ser comercializados en el mercado negro.

 

 

Existe, no obstante, una sola evidencia arqueológica de crucifixión. Se trata de un cuerpo encontrado en Jerusalén en 1968, conocido como Yehohanan. Los restos fueron analizados por numerosos especialistas que pudieron determinar que el hombre, de unos 25 años de edad, murió crucificado durante el siglo I. En uno de los talones se conserva aún uno de los clavos con los que fue colgado. Las extremidades superiores parecen haber sido atadas con sogas. En el osario se encontraron también los huesos de un pequeño niño identificado como el hijo del condenado.


Fuente: labrujulaverde.com