EINSTEIN

Desafío a Einstein: el mayor experimento de física cuántica ya está en marcha

Alrededor de todo el mundo, 30 mil voluntarios participan de un gigantesco experimento, a través del cual envían secuencias de números aleatorios para que 12 laboratorios internacionales puedan analizar de qué modo reaccionan las partículas.

Bajo la coordinación del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO), en Barcelona, España, el más grande experimento de física de la historia humana se puso en marcha. "The Big Bell Test" (El Gran Test de Bell), es una prueba científica que estudiará principalmente las decisiones humanas.

A través de un videojuego desarrollado especialmente para este experimento, los voluntarios (gente de todas las edades y niveles de formación) deben introducir secuencias de ceros y unos de la manera más aleatoria posible.

La información, que es recogida en tiempo real por los laboratorios, se traduce al tipo de mediciones que los científicos realizan en cada momento sobre determinadas partículas, incluyendo átomos, fotones y superconductores.

El principal objetivo de la prueba es verificar si efectivamente los sujetos modificamos la realidad cuando la observamos. Según la física cuántica, si se toman un par de partículas entrelazadas y se mide una de ellas, la otra cambiará instantáneamente sin importar la distancia entre ambas.

El genial físico alemán y padre de la física moderna, Albert Einstein, sostuvo la falsedad de este planteo, lo que plasmó en su teoría del "realismo local". Allí, dice que una partícula debe tener un valor objetivo, preexistente o real, antes de poder ser medido.

Al respecto, el profesor Morgan Mitchell, del ICFO, explica que la física esconde misterios sólo asequibles a través de preguntas impredecibles de la naturaleza. Dicho de otro modo, si la naturaleza sabe qué vamos a preguntar, entonces podría engañarnos con una respuesta preparada.

Y añade: "normalmente, los científicos no son tan paranoicos, pero algunas de las predicciones hechas por la física cuántica son tan extrañas -partículas diminutas que se hablan la una a la otra separadas por enormes distancias, objetos que se comportan de manera diferente cuando no los estamos mirando-, que lleva a pensar que la paranoia es completamente apropiada, incluso necesaria”.

 

 

 


Fuente: RT, The Big Bell Test