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Se produce la toma de la Bastilla, en París

Por History Channel Latinoamérica el 12 de Agosto de 2021 a las 21:30 HS
Se produce la toma de la Bastilla, en París-0

El 14 de julio de 1789 una multitud de franceses sitia la Bastilla, una imponente fortaleza y prisión medieval, símbolo de la tiranía monárquica. Los guardias realistas abren fuego contra la muchedumbre, pero se rinden poco después. A partir de ese momento, el rey francés Luis XVI pierde progresivamente el poder frente a los ideales revolucionarios.

A pesar de haber heredado enormes deudas de su antecesor, Luis XVI continuó sosteniendo gastos extravagantes, como la ayuda a las colonias americanas en las batallas por su independencia de Gran Bretaña. A finales de la década de 1780, el gobierno de Francia se encuentra al borde del desastre económico. Para empeorar las cosas, malas cosechas en 1788 provocaron una hambruna. El precio del pan se elevó tan alto que, en su punto máximo, el trabajador promedio debía gastar 88 por ciento de su salario en pan. El desempleo también era un grave problema que la población atribuía a la nueva reducción de los derechos de aduana entre Francia y Gran Bretaña. Después de un invierno frío, se produjeron violentos disturbios en las panaderías, graneros y otras instalaciones de almacenamiento de alimentos de todo el país.

En medio de la crisis, la destitución por parte de Luis XVI del ministro de finanzas, Jacques Necker, único ministro no-noble, desencadenó una revolución. El 12 de julio, tres mil personas se concentraron en los jardines del Palais Royal, y desfilaron por la ciudad con banderas negras y el busto de Necker, el ministro que representaba la esperanza del pueblo, cubierto con un velo. Su destitución demostraba que el Rey quería interrumpir con la transformación constitucional iniciada dos meses antes: se trataba de un acto despótico contra el que había que reaccionar. El 14 de julio se puso en marcha la revolución. En el Hotel de los Inválidos la muchedumbre consiguió 30.000 fusiles y 12 cañones, y miles de hombres se dirigieron a la Bastilla para aprovisionarse de pólvora. A las 5 de la tarde, el gobernador Launay mandó abrir las puertas y la guarnición se rindió. La rendición fue saludada como una gran victoria, gesta heroica que se convirtió en el símbolo de la Revolución y del inicio de una nueva era de libertad. Louis XVI fue enviado a la guillotina unos años más tarde.