HISTORIA
República Portuguesa :
PORTUGAL: GUERRAS Y CLAVELES FRENTE AL MAR

“¡Oh, mar salada, cuánta de tu sal/ son lágrimas de Portugal!/ ¡Por cruzarte, cuántas madres lloraron/ cuántos hijos en vano rezaron!/ ¡Cuántas novias quedaron por casar/ para que fueses nuestra, oh mar! ¿Valió la pena? Todo vale la pena/ si el alma no es pequeña/ Quien quiere pasar allende el Bojador/ tiene que pasar allende el dolor./ Dios al mar el peligro y el abismo dio,/ mas fue en el donde el cielo se miró.” Fernando Pessoa, Mar portugués.
DE LAS INVASIONES A LA RECONQUISTA
En el siglo III AC, los colonizadores griegos y fenicios que llegaron a Portugal entraron en contacto con los habitantes celtas, lusitanos, tartessianos, coinos y de otras culturas menores. En los años posteriores, los cartagineses invadieron y sometieron este territorio. En el año 206 AC, tras su derrota en la Segunda Guerra Punica, los cartagineses debieron cederle el dominio de Portugal a los romanos, que lo integraron a la gran provincia que abarcaba toda la península ibérica. Pese a la belicosidad de las tribus lusitanas, un acuerdo de paz firmado en 179 AC trajo la paz a la región. A partir del año 138 AC, el líder lusitano Viriato intentaría sin éxito expulsar a los invasores. La enconada resistencia lusitana llevaría a la fortificación de Lisboa, sede del poder romano en la región portuguesa, y a una campaña militar que terminó con los últimos focos rebeldes hacia el año 60 AC.
Cuando el imperio romano se cristianizó, los pueblos paganos portugueses fueron forzados a la conversión católica.
En el 409 Portugal fue invadida por los bárbaros, vándalos, alanos y suevos. La posterior llegada de los visigodos no terminó con la presencia de los pueblos bárbaros, que se establecieron en las zonas ocupadas tras pactar una tregua con los visigodos. A partir del año 585, los godos anexaron los territorios suevos del sur portugués y fortalecieron su dominio sobre toda la península.
En el año 711 en Portugal se inicia la invasión de los ejércitos musulmanes, provenientes del norte de África, llegados a través del estrecho de Gibraltar. Durante los siglos que duró su conquista los musulmanes introdujeron su cultura, su arquitectura y sus técnicas de producción, como el caso de la agricultura. La ocupación promovió la formación de pequeños feudos locales para resistir la ocupación islámica, reinos cristianos que serían indispensables para la llamada “Reconquista”.
El territorio del actual Portugal septentrional fue recuperado en el año 997 por Bermudo II, rey de León. A comienzos del siglo siguiente Fernando I, rey de Castilla y León continúa la reconquista hasta la zona de Coimbra, ayudado por Enrique de Borgoña, que pasó a ser entonces conde de Portugal, quien años más tarde reclamaría la independencia respecto de Castilla.
LAS GUERRAS CON ESPAÑA
Llegado el momento de la expulsión definitiva de los musulmanes de la península ibérica, Portugal ya era un reino independiente separado de su antiguo vasallaje al reino de León.
En 1385, un ejército lusitano venció a sus adversarios de Castilla y consolidó su autonomía. En adelante llevaría adelante un proceso de expansión colonial y de exploración de rutas hacia medio oriente que le dieron mayor peso económico y dominios en ultramar.
Las primeras colonias en la costa del continente africano se sumaron al descubrimiento en 1499 de los territorios de Brasil por parte del capitán Pedro Álvarez Cabral; alrededor del mismo año Vasco da Gama realizó el primer viaje a la India, que generó un sistema de comercio muy lucrativo de especias y objetos de lujo. Más tarde, sumaría colonias en el África sudoriental y numerosos asentamientos en las costas de Asía y en Oceanía.
Gracias a la riqueza proveniente de sus colonias y del comercio con otras naciones, Portugal se convirtió en una potencia militar y económica.
Juan III promovió el asentamiento en Brasil e introdujo la Inquisición en Portugal, a mediados de la década de 1530, lo que potenció las persecuciones en busca de la obediencia religiosa.
Entre 1580 y 1640, el casamiento entre los herederos de las coronas española y lusitana fundió a ambos reinos en una misma entidad, dando lugar al imperio más poderoso del momento. Durante esa época, del mismo modo que sucedía en España, se expulsó a todos los judíos y musulmanes del territorio, lo que ocasionó a virtual desaparición de la clase media.
Al quedar anexado a la Monarquía española, Portugal debió sostener enconómicamente parte de los gastos generados por las guerras de España en Europa, pero la apertura de territorios coloniales compensaron con ganancias importantes para los burgueses y nobles de Portugal.
La sublevación del rey Juan IV (1640-1656), que se proclamó rey portugués y anunció la autonomía de su corona, inició una guerra entre ambos países que finalizó con la separación definitiva de Portugal.
DE LA ILUSTRACIÓN AL FIN DE LA MONARQUÍA
Durante el siglo XVIII Portugal recuperó una parte de su poderío económico perdido por las constantes guerras con España en el siglo anterior, gracias al descubrimiento de oro y diamantes en Brasil. Durante la primera mitad del siglo, el comercio portugués estuvo dominado por los británicos, erigidos como principal potencia marítima, lo cual trajo aparejada cierta dependencia política respecto de Gran Bretaña.
Durante la segunda mitad del siglo XVII tuvo gran trascendencia la figura del marqués de Pombal, ministro de José I, gran impulsor de la Ilustración portuguesa, considerado uno de los más grandes estadistas de la historia de este país. Pombal y José I, aún de forma despótica, consiguieron disminuir radicalmente el poder y la influencia de la Iglesia y la nobleza, e incentivaron el desarrollo de la educación y la industria.
En noviembre de 1807 las tropas del general francés Napoleón Bonaparte invadieron Portugal. La corte lusitana huyó a Brasil en donde fundaron el imperio de Portugal, Brasil y Algarve. En 1820, la resistencia de los republicanos de Portugal logró expulsar a las tropas napoleónicas. El rey de Portugal, Juan VI, regresó en 1821 a su tierra, pero debió ceder ante la presión de los grupos liberales que le exigían la formación de una monarquía parlamentaria. En Brasil, había quedado como regente el heredero Pedro IV junto a una parte de la corte lusitana. Cuando Juan VI le ordenó a su hijo que regresara a Portugal, éste se negó en complicidad con los liberales brasileños y proclamó el nacimiento del Imperio del Brasil, una nueva nación independizada del reino europeo.
La pérdida de Brasil y sus riquezas inició un largo periodo de decadencia económica en Portugal. Aunque aun poseía las colonias africanas y asiáticas, los recursos que generaban no eran suficientes para sostener el antiguo prestigio mundial de Portugal. Este proceso de crisis permanente condujo al crecimiento de las ideas liberales y en 1910 se declaró el fin del sistema monárquico y el nacimiento de la Republica de Portugal.
DE LA DICTADURA A LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVELES
En los años siguientes, la disputa entre los liberales que pretendían modernizar el país y los nacionalistas que llamaban a reconstruir la potencia portuguesa signaron el escenario político del país. Estas tensiones condujeron al golpe de estado de 1926, que fue seguido por una rígida dictadura liderada por el economista Antonio Olivera Salazar ocupando diversos cargos.
Los militares de derecha denominaron a este proceso autoritario y corporativista como el “Nuevo Estado”. El dictador se mantuvo en el poder por 40 años, durante los cuales Portugal debió enfrentar una feroz represión en el ámbito interno: los políticos opositores fueron perseguidos y encarcelados o enviados al exilio, y los sindicatos de trabajadores fueron reemplazados por organizaciones corporativas que emulaban a las de la Italia de Mussolini. Durante estos años Portugal se mantuvo neutral en la Segunda Guerra Mundial y frente a la guerra civil española. A este escenario hay que sumar la lucha contra las guerrillas independentistas en las colonias de Guinea Bissau, Timor Oriental, Cabo Verde, Mozambique y Angola. Además, privado de los ejércitos de antaño, observó con impotencia como la India lo despojaba de su colonia en Goa. En 1968 Olivera Salazar fue derrocado y el poder pasó a manos de una junta de militares.
El costo de las guerras coloniales y el descontento ante décadas de represión política provocó que un grupo de militares de izquierda se rebelara el 25 de abril de 1974. El golpe de estado conocido como La Revolución de los Claveles facilitó la independencia de las colonias y el fin del periodo antimodernista en el que se había sumido la sociedad portuguesa. Miles de presos políticos fueron liberados y se fue levantando la red de prohibiciones morales y limitaciones para el ejercicio de las libertades individuales.
A nivel económico, la Revolución de los Claveles dispuso una serie de reformas agrarias que modernizaron la producción de ese sector, entre otras cosas eliminando los latifundios.
Las discrepancias internas entre sectores de izquierda divergentes hicieron que la Revolución de los claveles dure apenas dos años.
EL PERÍODO DEMOCRÁTICO
En 1976 se realizaron elecciones libres en las que resultó ganador el Partido Socialista, encabezado por Mario Soares, lo cual constituyó el primer gobierno democrático del siglo. Este gobierno accedió con un gran respaldo popular pero rápidamente comenzó a desgastarse, por el ajuste con que se intentó frenar las crisis económica sumado a una activa participación opositara de partidos y sindicatos.
La década de 1980 estuvo marcada por la progresiva transición hacia la integración europea de Portugal, que se incorporó a la OTAN y a la comunidad europea en 1986. Simultáneamente, a nivel interno, se aprobó una nueva Constitución que eliminaba todos los puntos sostenidos por los sucesivos gobiernos de facto. El Partido Social Demócrata (PSD, de centroderecha, antiguo aliado del Partido Socialista) gabó las elecciones ese mismo año. A través del fuerte impulso electoral que le dio además mayoría en el Parlamento, el PSD encaró un rápido viraje económico hacia el liberalismo, lo cual produjo un incipiente crecimiento de la economía pero causó malestar entre los trabajadores públicos.
Los sindicatos se opusieron a las privatizaciones de las empresas públicas, y a la supresión de leyes laborales de la década anterior. Se dieron numerosas manifestaciones, e incluso huelgas que paralizaron el país.
Desde mediados de la década de 1990 Portugal se vio beneficiado por los planes de ayuda a los países más pobres de la unión europea.
A fines del 2002 salió a la luz la existencia de una red de prostitución infantil ocultada por el Estado durante dos décadas; numerosos políticos, periodistas y personajes públicos en general quedaron involucrados en el escándalo.
En febrero de 2007 se realizó un referéndum sobre la posibilidad de despenalizar el aborto, que fue aprobado por el 59% de los votantes. Dos meses más tarde se aprobó la ley de despenalización de abortos realizados durante las primeras diez semanas de gestación, solicitados por la embarazada y en clínicas autorizadas.
Portugal: guerras y claveles frente al mar”
GEOGRAFÍA Y CLIMA
Portugal se caracteriza por un clima templado influido por la humedad y vientos procedentes de las grandes masas oceánicas. Hacia el norte, el clima es oceánico y lluvioso, con menor humedad hacia el sur. En las alturas de la Sierra de la Estrella pueden registrarse temperaturas bajas ocasionales, aunque Portugal registra altas marcas térmicas en comparación con otros países europeos. Por su ubicación, las islas Azores y Madeira pertenecientes a Portugal tienen un clima templado y húmedo.
clima templado influido por la humedad y vientos procedentes de las grandes masas oceánicas”
ECONOMÍA
Portugal tiene una economía capitalista con poca interferencia del estado en el sistema productivo. Una serie de reformas implementadas en las últimas décadas ha privatizado los servicios públicos, y aplicado exitosas políticas para incrementar la eficiencia. Su sector manufacturero se centra en la producción automotriz, textil, vitivinícola, cementera, de refinado de hidrocarburos y de calzado. Su pequeño territorio posee tungsteno, corcho y vastos recursos pesqueros. El sector agrícola produce vino, maíz, hortalizas, cítricos, higueras, olivos y alcornoques. La ganadería se centra en la producción de ganado porcino y ovino, salvo en las regiones del noreste donde se cría predominantemente ganado vacuno. En el sector de servicios, el turismo y los transportes tienen un desarrollo privilegiado.
economía capitalista con poca interferencia del estado ”
FACTORES HUMANOS
La sociedad portuguesa se caracteriza por una gran consistencia étnica y cultural. El 95% de sus habitantes procede de etnias europeas y un 1,2% de inmigrantes de las ex colonias africanas. El resto, son una minoría de 0,5% de ciudadanos procedentes de América o comunidades gitanas, y el resto una mezcla de variados orígenes. Una proporción similar se registra en la religión: casi la totalidad de los portugueses son católicos y una pequeña minoría es judía, musulmana o de otras religiones.
La lengua oficial es el portugués, hablado por la casi totalidad de la población existen grupos que hablan también el castellano en las regiones fronterizas con España. En el noreste hay grupos que conservan el mirandés como lengua materna.
Los portugueses gozan de un elevado nivel de educación y en las grandes ciudades es fácil hallar personas que se expresen correctamente en inglés y otras lenguas europeas. En el interior rural, suelen ser más reservados pero es muy extraño que muestren agresividad hacia los extranjeros.
gozan de un elevado nivel de educación ”
CULTURA
Portugal ha logrado conservar gran parte de su patrimonio arquitectónico. La mayor parte de sus edificios mas celebrados responden al gótico portugues y la influencia morisca, estilo que ha sido denominado como “manuelino”. Se caracteriza por la presencia de voluptuosas y recargadas sinuosidades que, para algunos expertos, se inspira en los diseños marinos y rememora el esplendor de los días de los grandes navegantes lusitanos. El carácter nostálgico de los portugueses se refleja en el Fado, un estilo de canto que es ejecutado con la viola o guitarra portuguesa.
Esa nostalgia desaparece en el festejo del Carnaval. Los desfiles de carrozas alegóricas y de miles de bailarines al ritmo de músicas festivas transcurren entre el 2 y el 5 de febrero, durante los cuales los portugueses dan rienda suelta al desenfreno. En la Semana Santa de la ciudad de Braga, las procesiones de santos y penitentes recuperan el espíritu profundamente religioso de muchos portugueses.
La noche del 23 al 24 de junio es el turno de la Fiesta de Sao Joao, ocasión para presenciar el festival que se organiza en la ciudad de Oporto, durante el que se organizan espectáculos de fuegos artificiales y fiestas en las calles en las que cada individuo, sin importar su condición social, edad o raza, se une a un ruidoso y multitudinario festejo. Una de las tradiciones mas curiosas de este festejo es la de golpear al vecino con un martillo chirriante de plástico. La noche concluye con una procesión hacia las playas y la suelta de miles de globos iluminados que encienden la noche de Sao Joao.
SITIOS IMPRESCINDIBLES
Lisboa
La presencia de megalitos en la zona de Lisboa revela la presencia de pueblos celtas en tiempos antiguos. Los historiadores discrepan respecto a si Lisboa fue fundada por griegos o fenicios. Lo cierto es que desde hace siglos la ciudad es un punto de comercio utilizado por diversas culturas y el punto político más importante del Portugal moderno. La capital portuguesa está plagada de monumentos históricos y signos de su rica historia. Una de las mas visitadas el la torre de Belem, un antiguo centro fortificado de recaudación de impuestos de exquisita arquitectura. El Monasterio de los Jerónimos en el barrio de Belém, es un inmenso palacio construido por orden del Rey Manuel I a partir del año 1501 para conmemorar el regreso de la expedición de Vasco da Gama a las Indias. En su interior, se encuentra la tumba de este famoso navegante y de otras figuras ilustres del Portugal como es el caso del escritor Fernando Pessoa y el poeta Luis de Camoes. Las murallas del Castillo de San jorge protegen el Palacio Real. El recinto militar fue escenario de una legendaria batalla en 1147, cuando las fuerzas cristianas derrotaron a los musulmanes luego de tres meses de combate.
Oporto
Oporto nace en el año 417 cuando los suevos fortifican el margen norte del río Duero para detener el avance de los visigodos. La ciudad no tardó en convertirse en un punto privilegiado para el comercio de los frutos del país y la base para la exploración marítima. El antiguo Barrio de la Ribeira conserva sus estrechas y abigarradas casas que desde hace cientos de años observan la llegada de barcos al puerto de la ciudad. La impresionante torre de los Clérigos construida en 1754 en el centro de la ciudad, se destaca con su enorme torre central de 75 metros de altura. En las proximidades de la catedral de la ciudad, se levantan los restos de las antiguas murallas suevas que resguardaban la ciudad en los días de su fundación.
Sintra
Fundada por los romanos en el siglo II AC, la ciudad de Sintra resguarda valiosos edificios históricos. Fue disputada por visigodos y musulmanes, que vieron en este sitio cercano a Lisboa un punto estratégico para controlar las rutas de la región. El Castelo de los Moros con su muro recorrido por torres atestigua el pasado militar de Sintra. Más impresionante aun es el Palacio de la Peña, residencia de la familia real portuguesa, construido en 1836 por orden del rey Manuel I. Su gigantesco baluarte coronado con una cúpula divisable a kilómetros de distancia muestra el exquisito desarrollo que había logrado en su tiempo la arquitectura lusitana. Desde allí se divisa el Palacio Nacional de Sintra coronando otra de las colinas de la ciudad. Otra magnifico compelo edilicio, esta vez cargado de historia de masonería y alquimistas, es el de Palacio de Regaleira, construido en 1892 por el millonario Antonio augusto Carvalho Monteiro.
Evora
Evora nace de un puesto militar romano instalado hacia el año 80 AC. Convertida en una prospera ciudad, desde el año 712 a 1166 estuvo en poder de los musulmanes, que construyeron una red de fortificaciones sobre las defensas heredadas de tiempos romanos. Aunque se trata de un pueblo pequeño, Evora reúne una intensa cantidad de sitios históricos como el Templo de Diana construido por los fundadores romanos, la hermosa Catedral de Sé frente a la Plaza de Giraldo y la iglesia de Sao Francisco, templo que guarda en su interior una misteriosa ermita íntegramente construida con huesos humanos.
Lagos
La antigua ciudad de Laccobriga fue fundada por el pueblo de los Conio en el siglo XX AC. Pero su posición privilegiada como punto de comercio mas allá del paso de Gibraltar, hizo que romanos, cartagineses, bárbaros, musulmanes y godos se la disputaran por siglos. Su ajetreada historia se refleja en el fuerte de Ponta do Bandeira, un recinto amurallado que protegió a la ciudad de las incursiones, e incluso resistió un feroz ataque del mítico pirata inglés Sir Francis Drake. En el interior de la iglesia de San Antonio, es posible observar uno de los más ornamentados y espectaculares altares de toda Europa. La fastuosidad se acrecienta con el uso de azulejos ricamente elaborados, tallas en madera de increíble factura y pinturas religiosas.
CÓMO VIAJAR DENTRO DEL PAíS
Portugal recibe numeroso tráfico aéreo internacional en los aeropuertos internacionales de Lisboa, Oporto y el Faro. Cuenta además con un servicio diario de trenes proveniente de España. La tercera opción para llegar a territorio portugués es tomar un ferry desde el puerto británico de Plymouth o desde la ciudad española de Santander.
Para viajar dentro de Portugal, tanto se pueden tomar los trenes nacionales como las líneas de ómnibus. Ambos se caracterizan por ser modernos y cómodos, además de contar con tarifas muy económicas. Muchos turistas prefieren rentar automóviles y explorar el interior de Portugal. Las rutas son eficientes y están bien señalizadas, aunque se deben toma precauciones en las rutas de montaña.
GASTRONOMÍA
Sopa Verde
Este plato sencillo y nutritivo es uno de los más populares de la cocina portuguesa. Se prepara con puré de papa y tiras de col, mas el agregado de ajo, aceite de oliva y condimentos. Unas rodajas de chorizo cocido nadando en el caldo le dan un sabor muy apreciado todo el año. Se estila servirlo en una tigelas, cuenco de barro que sirve para mantener el calor de la preparación. (tips: no es necesario acudir a un restaurante para probar la sopa verde. La ofrecen en puestos callejeros de todo Portugal)
Bacalhau a Gomes de Sá
La tradición marítima portuguesa hace del pescado una parte importante de la gastronomía local. Los portugueses tienen cientos de recetas para preparar el bacalao. Una de las más tradicionales es el Bacalhau a Gomes de Sá. Se prepara con bacalao desalado (la salazón de bacalao es muy usual en Portugal), al que se troza y coloca en agua caliente por unos 20 minutos. Luego se coloca el pescado en un plato y se lo cubre con leche caliente. Tras dejarlo reposar por una hora, se lo reserva. Se prepara entonces un sofrito de cebolla y ajo, que luego es colocado en una fuente con el pescado y unas papas previamente hervidas. Tras unos diez minutos de horno y azorando con aceitunas negras, perejil y rodajas de huevo cocido, se sirve a los comensales. (Tips: pareciera ser que el secreto de esta receta es saber quitarle correctamente la salazón al bacalao, técnica que los portugueses no suelen revelar)
Chanfana
Si se recorre la región de Beira Litoral, es imprescindible probar la Chanfana. Se prepara con carne de cabra cocida en cuencos de barro colocados dentro de hornos de leña. Mientras se cuece, se la riega con vino tinto hasta adquirir un sabor exquisito. El plato se completa con trozos de cerdo, ajos, cebollas, ocasionalmente tomate y un toque de piri piri, un ají picante procedente de África. (Tips: Se trata de un plato que aporta enormes cantidades de calorías y requiere de tiempo para ser preparado. El piri piri puede resultar demasiado picante para el paladar poco acostumbrado)
Migas a alentejana
Este plato tipico de la región de Alentejo, forma parte del acervo gastronómico de todo Portugal. Se lo prepara con trozos de pan de Alentejo, que son freídos junto a trozos de tocino, ajo y carne de cerdo. Aunque simple, este palto construye una delicia de la cocina lusitana frecuente desde hace siglos en las mesas locales.
Pastel de Belém
El Pastel de Belem es a la vez una delicia y uno de los secretos mejor guardados de Portugal. Se prepara con una masa de hojaldre y un relleno cuya confección solo conocen algunos iniciados. Se supone que lleva como componentes principales leche, azúcar y yema de huevo. Dice la leyenda que la receta fue inventada por unas monjas del Convento de los Jerónimos en Lisboa y que la familia del empresario Domingo Rafael Alves la adquirió en 1834 al panadero de la institución religiosa. La empresa familiar de los Alves sigue fabricando este popular dulce y durante mas de un siglo y medio sin revelar su proceso de fabricación.
Bebidas típicas
Oporto
El Oporto es quizás la bebida que caracteriza a Portugal en el mundo. Se prepara a partir del agregado de brandy al vino mientras transcurre su fermentación. El resultado es un vino fortificado de sabor dulce muy característico y alto contenido alcohólico. Existen variedades de oporto blanco y tinto con añejamientos que alcanzan los 20 años. (Tips: el oporto se toma a temperatura ambiente en copas de diseño especial llamada precisamente “copas de oporto”. Los portugueses tienen sus propias técnicas para servir y beber esta bebida)
Vino
Las regiones de oporto y Madeira compiten a la hora de fabricar el mejor vino portugués. Las primeras vides fueron traídas en el siglo II AC por los fenicios y desde entonces Portugal se ha destacado como uno de los fabricantes de vino de mayor calidad del mundo. Alentejo, Arruda, Carcavelos, Madeira, Óbidos, Setúbal y Portimao son algunas de las denominaciones mas buscadas de las bodegas lusitanas. En la región portuguesa de Minho se elabora una variedad propia del país denominada “vino verde” debido a la muy temprana cosecha de sus vides
Sumol
Sumol es la bebida típica de Portugal. Se trata de una gaseosa a base de jugo de naranja muy popular entre los portugueses. Se fabrica en Prtugal desde 1945 y en 1958 se lanzó una variedad con gusta a piña. Existe una versión “zero” sin azúcar.
Café
El café forma parte de la vida de cada portugués, que ha elaborado una compleja serie de denominaciones para cada forma de servirlo. El café a secas es un expreso, salvo en la ciudad de Oporto que se llama “cimbalino” o en Lisboa que es llamado “bica”. “Abatanado” es café doble. “Pingado” o “garoto” si se lo desea cortado con un poco de leche. El “Galao” se prepara con leche, pero se sirve en un vaso de vidrio alto. Un café “carioca” es un preparado muy liviano. Un “italiana” es un café corto.
la sopa verde la ofrecen en puestos callejeros de todo Portugal”
TIPS Y CURIOSIDADES
Tips
• Los ciudadanos de la Unión Europea, Australia y Nueva Zelanda no necesitan visa para ingresar a territorio portugués. Tampoco los procedentes de Latinoamérica, a excepción de los ciudadanos de Perú y Colombia.
• Aunque por lo general Portugal es un lugar seguro, en las ciudades mas grandes existe el riesgo de arrebatos o robos en hoteles.
• Existen épocas de restricción para el consumo de mariscos. Declarada una veda, no es seguro consumirlos en puestos comerciales o playas.
• El sistema de agua potable es completamente seguro.
• En verano, existe riesgo moderado de quemaduras por radiación solar.
• El sistema eléctrico portugués es de 220V y 50 Hz.
• En los mercados tradicionales se estila regatear el precio.
• La propina esperada es del 10%
• Por causa de la inmigración ilegal, la policía puede requerir en cualquier ocasión la documentación a los visitantes extranjeros.
• Los portugueses prefieren que se útiles el portugués siempre que sea posible. A muchos les resulta irritante que se los confunda con ciudadanos de España.
Curiosidades
• El puente Vasco Da Gama construido sobre el río Tajo es el mas largo de Europa.
• La revolución de los Claveles lleva su nombre por las flores que llevaban quienes apoyaban a los rebeldes. Era la flor disponible circunstancialmente en grandes cantidades en ese momento.