HISTORIA
Nueva Zelandia (o Nueva Zelanda, igualmente válida):
NUEVA ZELANDA: DE MAORÍES Y BRITÁNICOS

Es mundialmente conocida la danza ritual que la selección nacional de rugby de Nueva Zelanda ejecuta antes de cada partido: el haka mate, una tradición guerrera maorí, una danza que muestra valor e impone temor en el adversario. De esta manera los actuales deportistas (tal vez los mejores del mundo en su disciplina) honran su pasado aborigen como parte de su amor por un deporte típicamente inglés: una clara metáfora de la fusión cultural, el respecto y los “acuerdos” que construyeron la historia de este joven y lejano país oceánico.
LA LLEGADA DE LOS MAORÍES
Se estima que la llegada de los primeros pobladores de la región actual de Nueva Zelanda, provenientes del Este de la polinesia, se produjo entre los siglos V AC y XIII AC. Llegaron en grandes canoas dobles, llamadas Pahi, desde de distintas islas y distintas tribus que se fusionaron dando por resultado a la población maorí, aborigen de estas tierras lejanas, de las últimas que han sido pobladas por el humano en el planeta.
Es posible que hayan entrado en contacto con navegantes peruanos, suposición no corroborada que se basa en la presencia de elementos andinos americanos en la cultura maorí.
Antes de la llegada de los maoríes, los únicos mamíferos que poblaban Nueva Zelanda eran los murciélagos.
Los maoríes nombraron a su tierra como “Aotearoa”, o “Amadohenianicio” término que se podría traducir como “País de la larga nube blanca”, o “El largo país de las nubes blancas”.
Los primeros pobladores eran esencialmente cazadores y pescadores. La principal presa eran las moas (o dinornítidos), un tipo de ave no voladora similar al avestruz, aunque a veces (en alguna de sus diez sub-especies) muchísimo más grande: las moas gigantes cazadas por los maoríes medían más de tres metros de altura y llegaban a pesar 250 kg.
Al poco tiempo de la llegada de los maoríes las moas se extinguieron, y los cazadores se dedicaron a un ave de la misma familia: el emú. Además de la carne del emú eran muy apreciados sus huevos, por su gran tamaño. Con sus huesos fabricaban ornamentos y armas, y los utilizaban además como objeto con valor de intercambio.
También sobrevivían cazando animales pequeños, como la rata polinésica, y el cultivando batatas.
Durante estos siglos los maoríes, amos y señores de su tierra, consolidaron y desarrollaron sus tradiciones y costumbres. Entraron en contacto profundo y espiritual con la naturaleza de las islas, y ataron su destino a ella. Para los maoríes todos los elementos de la naturaleza son sagrados, y cada uno posee un “mana”, un espíritu que debe ser respetado. Los animales pueden ser dioses, como la lagartija que representa al Dios Whiro, y las montañas resultar humanizadas y formar familias.
Si bien no hay registros de guerras por el dominio territorial absoluto de la región, sí existían batallas entre diferentes tribus, precedidas por el tradicional “haka” danza realizada para infundir temor en el enemigo.
EL DESCUBRIMIENTO EUROPEO
Las primeras noticias de la existencia de esta isla para la cosmovisión europea datan del año 1576, cuando los navegantes españoles Juan Fernández y Juan Jufré la divisaron en sus viajes de exploración. Así lo atestigua un documento que se le presentó a Felipe III, lo cual podría ser constatado por el descubrimiento arqueológico de cascos de tipo español en la región.
En 1642, el navegante holandés Abel Tasman avistó las islas y asentó oficialmente su descubrimiento luego de anclar sus naves “Zeehaen” y “Heemskerck”. Nombró a la tierra como “Staten Land”. En la primera exploración de la isla fue atacado y derrotado por los maoríes. Tasman huyó y cambió de dirección: en las cartas de navegación de sus viajes hacia el Norte, hacia la Isla de Tonga, aparece por primera vez mencionado el nombre de “Niew Zeeland”.
Más de cien años después se produjo el primer desembarco que daría inicio a la colonización europea: el navegante británico James Cook en llegó a bordo del “Endeavour” en 1769.
Además de entrar en contacto con los maoríes, Cook realizó una detallada cartografía del archipiélago y descubrió el estrecho que separa sus dos islas principales.
Al poco tiempo de la llegada de Cook, comenzaron a llegar a las costas barcos balleneros de diversas procedencias: ingleses, franceses, chinos. Todos ellos fueron enfrentados enérgicamente por los maoríes. Las disputas se agravaron con la llegada, a principios del siglo XIX de comerciantes y misioneros, además de los prisioneros que huían del sistema penal instalado por los británicos en Australia. Al mismo tiempo, los maoríes, que conseguían armas en los combates contra los extranjeros, comenzaron a usarlas para las luchas entre tribus, lo cual profundizó los conflictos.
En este contexto se llevó a cabo un programa de asentamientos y compra de tierras, al tiempo que los franceses comenzaban a mostrarse interesados por la región, lo que condujo a que el gobierno británico decidiera intervenir con energía en la situación para tomar el control de las islas.
EL TRATADO DE WAITANGI
Por el Tratado de Waitangi firmado en 1840, los reyes maoríes y los representantes del Reino Unido aceptaron que Nueva Zelanda se transformara en una colonia británica dependiente de la gobernación de Australia. El tratado además implicaba acuerdos de protección para los maoríes, que seguirían siendo dueños de las tierras y tendrían los mismos derechos que los conquistadores. Las tribus seguirían respondiendo a sus jefes según sus tradiciones, aunque todas deberían obedecer al gobernador general y regirse por las nuevas leyes. El acuerdo fue cumplido de manera parcial.
En los años siguientes al tratado, se produjo una gran cantidad de asentamientos de ingleses, esoceces e irlandeses que crearon provincias tanto en la isla del Sur como en la isla del Norte.
Una rebelión de grupos maoríes contra las autoridades británicas en 1845 fue rápidamente sofocada por las armas.
En 1852, Nueva Zelanda obtuvo su autonomía administrativa de Australia.
En 1859 la población europea (incluyendo a los descendientes de los colonos) ya era mayoría. Eran los denominados “pakehas”, “extranjeros” según la lengua maorí.
El descubrimiento de yacimientos de oro en 1861, aceleró la llegada de nuevos colonos y el desplazamiento de los pueblos originarios de las regiones donde fuera hallado ese mineral. Los maoríes reaccionaron atacando a los colonos, pero fueron reprimidos con dureza por las tropas británicas.
Durante la década de 1860 tuvieron lugar varios conflictos políticos entre ambas islas. En la isla del Sur estaba el oro, y desde su prosperidad se veía obligada a sostener a la isla del Norte, mucho más poblada y acuciada por guerras. Comenzó una campaña de independencia de la isla del Sur. En 1865 el conflicto llegó al parlamento, que no aprobó la propuesta independentista.
La fiebre del oro duró apenas diez años. Luego la economía del país se concentró en la actividad agrícola-ganadera. Nueva Zelanda se convirtió en el mayor exportador de lana del mundo, y el segundo en materia de carne de oveja. Esta política exportadora se potenció con la aparición de los barcos con sistema de refrigeración: el primer embarque de carne congelada hacia Gran Bretaña fue en 1882.
La prosperidad y el progreso social fueron de la mano: en 1893 Nueva Zelanda se convirtió en el primer país del mundo en aprobar el voto femenino y en 1898 se establecieron las pensiones por jubilación.
LA INDEPENDENCIA Y LAS GUERRAS
Llegado el Siglo XX la situación de ambas islas se había equilibrado, y la población maorí se veía drásticamente disminuida por las guerras entre tribus y por la llegada de enfermedades europeas como la tos ferina, el sarampión, la gripe y la fiebre tifoidea. De 120 mil maoríes que vivían en nueva Zelanda décadas atrás, quedaban poco más de 40 mil, de los cuales gran parte había perdido sus tierras por confiscaciones o ventas.
El 26 de septiembre de 1907 Nueva Zelandia adquirió el estatus de dominio independiente, separándose de Gran Bretaña económicamente, y formando su propio gobierno, con sus leyes y su bandera propia; pero recién logró la autonomía plena en 1931 por el Estatuto de Westminster.
Mientras tanto, en razón de sus compromisos con la corona británica, aportó sus tropas a numerosos conflictos librados por el Reino Unido. Los más sangrientos fueron la Primera y Segunda Guerra Mundial, durante las cuales los neocelandeses perdieron 16.000 y 19.000 soldados respectivamente.
En 1915, durante la Primera Guerra, tuvo lugar la batalla de Galípoli, en Turquía, en la que Nueva Zelanda sufrió su mayor cantidad de bajas.
Una vez terminada la Segunda Guerra Nueva Zelanda se convirtió en miembro fundador de las Naciones Unidas.
LA ACTUALIDAD
En 1947, Nueva Zelanda completó el proceso independentista, aunque mantuvo su vínculo con Gran Bretaña por medio de su pertenencia al Commonwealth. El Acta de Títulos Reales de Nueva Zelanda firmado en 1953 le da a la Reina de Inglaterra el título de jefa de Estado, aunque la monarca no tiene funciones políticas reales y el gobierno es ejercido por un Primer Ministro electo por los neocelandeses. La única prerrogativa de la corona inglesa es nombrar un gobernador general, que puede remover al Primer Ministro o disolver el parlamento en casos extraordinarios.
En 1985, por petición de los representantes del pueblo maorí, se aceptó la revisión del Tratado de Waitingi y la creación de una sociedad de mayoría indígena para explotar una zona de 176.000 hectáreas de bosques, como compensación por los abusos cometidos en tiempos pasados por la sociedad blanca.
En las últimas décadas Nueva Zelanda ha llevado un proceso de privatización total de los servicios públicos, y una campaña de incentivo a la inmigración de profesionales calficados en todas las áreas, llamada Skill Inmigration.
Nueva Zelanda: de maoríes y británicos”
GEOGRAFÍA Y CLIMA
La geografía neocelandesa se divide entre las dos islas principales que conforman su archipiélago. La isla del norte tiene elevaciones volcánicas de altura media cuyo pico máximo es el volcán Ruapehu de 2.797 metros, mientras que en la isla del sur la cadena montañosa denominada Alpes del Sur presenta alturas más pronunciadas, con una elevación de hasta 3.754 metros en el Monte Cook o Aoraki. Las regiones costeras están caracterizadas por el clima oceánico, con marcadas diferencias entre el norte subtropical y el sur templado.
en la isla del sur la cadena montañosa denominada Alpes del Sur presenta alturas más pronunciadas”
ECONOMÍA
La economía neocelandesa se identifica con la economía de mercado y el estado tiene una injerencia menor en el sistema productivo. El ingreso per capita de Nueva Zelanda es similar al de los países mas desarrollados.
La industria neocelandesa, de moderado desarrollo, se concentra en la producción de alimenticios, maquinaria, textiles, automotores, cementos, curtiembres, vidrio, energía, siderurgia, petroquímica y productos derivados de la explotación maderera.
El sector primario, se dedica a la producción de lanas y otros productos ovinos, la ganadería vacuna, madera, frutas, viñedos y papas. La industria pesquera es moderna y eficiente, generando numerosos recursos alimenticios y divisas. Posee yacimientos de petróleo, gas y carbón. En el sector terciario, han logrado relevancia los servicios financieros y el turismo.
El sector primario, se dedica a la producción de lanas y otros productos ovinos”
FACTORES HUMANOS
La etnia mayoritaria de Nueva Zelanda esta formada por los descendientes de los colonos que representan el 74,5% de la población. El 9,7 % proviene de la etnia maorí. Un 7,4% pertenece a los descendientes de pueblos asiáticos y las comunidades de otras etnias de Oceanía representan el 3,8 %. Los maoríes denominan “pakeha” a los habitantes de la isla descendientes de europeos.
En términos religiosos, la sociedad neocelandesa exhibe una gran variedad confesional, que refleja la tolerancia de sus integrantes. Existen comunidades anglicanas (15,3%), católicas (12,5%), presbiterianos (11,3%), de grupos protestantes menores (16,1%), budistas (1,1%) e hindúes (1%). El 26,9 % de los habitantes de Nueva Zelanda se confiesa ateo. Los maoríes, pertenecen en su mayoría a las iglesias católicas Ringatu o Ratana, una variación sincrética de sus antiguas creencias y los ritos cristianos.
El idioma oficial es el inglés, pero dentro de la comunidad maorí se habla el lenguaje ancestral de esa comunidad.
denominan “pakeha” a los habitantes de la isla descendientes de europeos”
CULTURA
La cultura maorí se divide entre las expresiones ancestrales de los maoríes y la “pakeha”, que surgió a partir de la colonización europea.
La expresión más famosa de la cultura maori es el baile “haka ke mate”, una danza guerrera que se volvió famosa gracias a los All Blacks, la selección de rugby neocelandesa. En realidad, la palabra “haka” designa a todas las formas de danza ritual de los maoríes. No menos famosos son los “moko” tatuajes que utilizan los hombres y mujeres de esta etnia para comunicar la pertenencia al clan, los logros personales y la posición social. Menos conocidas son las tallas en madera usadas para adornar las “maraes” (casas colectivas maoríes), las canoas que usaban para hacerse a la mar y para fabricar exquisitos paneles de madera labrada o “tukutuku”.
La cultura “pakeha” se caracteriza por la fuerte influencia del estilo europeo, pero con una fuerte impronta localista que incorpora elementos nativos para crear expresiones novedosas y diferenciadas
SITIOS IMPRESCINDIBLES
Wellington
La capital neocelandesa – o Te Upoko-o-te-Ika como suelen llamarlo los maoríes -, fundada por un grupo de colonos británicos el 20 de septiembre de 1839. Mudada a poco de ser creada a sitios mas elevados por causa de las inundaciones y devastada por los terremotos de 1848 y 1865, Wellington ha persistido para convertirse en la ciudad más grande del archipiélago neocelandés. Uno de los sitios más famosos de la ciudad es el Viejo Edificio del Parlamento, una inmensa construcción de madera construida en la década de 1860, lindero al nuevo edificio legislativo, cuya apariencia asemeja a una gran colmena. La bellísima Catedral de Saint Paul, es la mayor iglesia de las islas. Cerca de allí, el Museo Nacional exhibe una inmensa cantidad de objetos de la cultura maorí y de los tiempos europeos de Nueva Zelanda.
Auckland
La mayor ciudad neocelandesa fue fundada por los maoríes en 1350. Posteriormente, los europeos se asentaron en la zona y la convirtieron en capital de las islas, titulo que perdió cuando la sede gubernamental fue mudada a Wellington en 1865. En torno a la Queen Street se encuentran la mayoría de los edificios históricos de la ciudad. La influencia británica se adivina en los edificios emblemáticos de la ciudad como es el maravilloso Town Hall construido en 1991 o el Britomart Transport Centre, la estación central de trenes de la ciudad. En el Auckland War Memorial Museum pueden recorrerse las colecciones que revelan el importante apel que tuvieron los neocelandeses en conflictos que cambiaron la faz del mundo. Para planear mejor el recorrido por Auckland, se puede subir a la Sky Tower, una torre de 325 metros de altura con un mirador en su cima.
Tauranga
Aunque la ciudad norteña de Tauranga es famosa por sus playas ideales para la práctica del surf, es además el sitio ideal para explorar la cultura maorí gracias a la presencia de numerosas “maraes” en la zona. La aldea de Paparoa Marae es la más visitada y el sitio ideal para descubrir la vida cotidiana de esta cultura. Hacia el sur, los maraes de Rotorua ofrecen conciertos de su música ancestral y enseñan a los visitantes las técnicas ancestrales del grabado en madera. También en las cercanías, la aldea de Whakaue ofrece la oportunidad de convivir con las costumbres cotidianas de los maoríes.
CÓMO VIAJAR DENTRO DEL PAíS
Por ser un país de gran tránsito turístico, Nueva Zelanda cuenta con numerosas rutas aéreas que convergen en sus cuatro aeropuertos internacionales. Pero además, por su ubicación remota, sólo es posible arribar por avión, salvo que se utilicen los cruceros que ocasionalmente llegan a sus puertos.
Dentro de Nueva Zelanda se pueden usar los vuelos internos para desplazarse entre el norte y el sur o viajar en la moderna línea de ómnibus que cubre su territorio. Se debe tener en cuenta que las islas se encuentran separadas por el Estrecho de Drake. El servicio de ferrys que uno Wellington y Picton, en la isla sur.
Las rutas neocelandesas son modernas y bien mantenidas. Los conductores locales suelen ser educados y apacibles, aunque los caminos de cornisa pueden representar algún riesgo para los conductores poco experimentados. Nueva Zelanda es un buen lugar para practicar el autostop.
GASTRONOMÍA
Colonial Goose
Si el turista de visita en Nueva Zelandia añora el sabor de la carne del pavo, lo último que debe hacer es pedir un “Colonial Goose” (Ganso colonial). Contradictoriamente a lo que indica su nombre, consiste en una pata de cordero cocida con manteca, cebollas, perejiles y pan rallado. Es adobada con miel, melocotón y frutas secas. Una vez preparada, se la marina con vino tinto para darle su sabor característico.
Asado kiwi
Una de las costumbres tradicionales neocelandesas es reunirse a comer un asado de cordero, carne de res y pescado. Se lo sirve con ensaladas, papas fritas o “kumara” (batatas) asadas. Una cerveza fría o el excelente vino neocelandés, son el acompañamiento ideal para disfrutar del asado kiwi. El asado es la ocasión para socializar y distenderse. Los invitados suelen colaborar con alguna pieza de carne o con bebidas (Tips: los productos neocelandeses reciben el genérico de “kiwi”. Si lo invitan a un asado kiwi, no tema que se le sirva una fruta asada o a un miembro de la familia de aves típica de las islas)
Pavlova
Los neocelandeses disputan con los australianos el mérito de haber creado el postre Pavlova, una forma diferente de preparar la antigua receta inglesa del Trifle. Se elabora con merengue (huevo batido con azúcar) al que se decora con frutas frescas, generalmente con frutillas, kiwi, uvas, moras, arándanos, frambuesas y cerezas. (Tips: plato no apto para diabéticos o fanáticos de las dietas. Su concentración de calorías y azúcar es suficiente para satisfacer al más goloso)
Hangui
La receta tradicional de la cultura maorí se distingue por usar uno de los métodos de cocción más exóticos del planeta. Se elabora con trozos de kumara (batata o boniato) y de carne de res, cordero o pescado, colocados en sitios donde la actividad sísmica crea corrientes de vapor caliente que surgen hacia la superficie. Se pueden cocer también con piedras calientes colocadas en un foso, sobre las cuales se coloca una cobertura de tierra y hojas similar al curanto sudamericano. (Tips: en su versión original, se trata de una receta que solo debe ser preparada por expertos; meter las manos en un geiser es asunto serio)
Bebidas típicas
Vino
La historia del vino neocelandés se remonta al año 1819. La primera cosecha embotellada sería lograda en 1839 por el escocés James Busby. Pero las pestes y otros factores ambientales adversos, impidieron el desarrollo vitivinícola hasta 1973, cuando fue introducida una nueva variedad de uvas. En la actualidad Nueva Zelandia produce vinos de gran calidad de las variedades Chardonnay, Sauvignon, Muller Thurgau, Gewurztraminer, Pinot Noir, Muller Thurgau, Merlot Isla del Sur y Riesling.
Cerveza
Los neocelandeses son ávidos bebedores de cerveza. Como otros países de influencia inglesa, la suelen beber fresca y con poca espuma para el caso de la cerveza rubia, o templada cuando beben la variedad negra. Las marcas mas conocidas de cerveza neocelandesa son la Kiwi Lager y Steinlager, cuyo sabor y gradación son ligeramente más fuertes que otras cervezas rubias.
Una vez preparada, se la marina con vino tinto”
TIPS Y CURIOSIDADES
Tips
• Los ciudadanos de la Unión Europea, EEUU, Australia, Argentina, Chile y Uruguay no necesitan visado para entrar al país.
• El nivel de delincuencia es uno de los más bajos del planeta. Algunas riñas ocasionales en bares representan las formas mas usuales de violencia.
• En Nueva Zelanda el volante está a la derecha.
• El sistema de agua potable es seguro.
• Los mayores riesgos para la vida humana lo representan algunas especies de escualos, serpientes marinas y moluscos venenosos. Por estar en una zona de alta actividad sísmica, son frecuentes los temblores y ocasionales los terremotos.
• El sistema eléctrico es de 220 V y 50 HZ.
• El saludo mas usual entre los polacos es el apretón de manos.
• La propina usual es el 10% de la cuenta.
• Tras siglos de sufrir las imposiciones de los europeos, los maoríes han desarrollado una actitud cauta frente a los extranjeros. Se recomienda respetar las tradiciones locales y no afrentar a los maoríes. Este pueblo se caracteriza por su amabilidad, pero también por la energía con que reaccionan ante la ofensa de los forasteros.
• Si un restaurante tiene un cartel de “bring your own”, es porque el establecimiento no vende bebidas alcohólicas y, en consecuencia, el comensal debe traer su propia botella si quiere acompañar la comida con vino o cerveza.
• El saludo mas usual entre los europeos es el apretón de manos, mientras que entre los maoríes es el abrazo.
• En los restaurantes neocelandeses no suelen colocarse servilletas en las mesas.
Curiosidades
• El saludo maorí o “hongi” consiste en frotarse las narices con los ojos cerrados y emitir un breve murmullo. Los miembros de esta etnia suelen reservar esta costumbre a los integrantes de su comunidad y a usarlos en las ceremonias.
• En un lugar cercano a Porangahau, existe una colina cuyo nombre nativo es “Taumata whakatangi hangakoauau o tamatea turi pukakapiki maunga horo nuku pokai whenua kitanatahu”, que significa “el lugar donde Tamatea, el hombre de grandes rodillas, que se deslizó, escaló y se tragó montañas, conocidas como 'landeater', tocó su flauta a su amada”.
• El símbolo nacional de Nueva Zelandia es el kiwi, una familia de aves de cinco subespecies que se distingue por no tener alas desarrolladas y que sólo puede hallarse en estas islas. Sus plumas han evolucionado hasta transformarse en cerdas gruesas.
• Antes de la llegada del ser humano a las islas, la única especie de mamíferos presente eran los murciélagos.