

Volvemos con nuevos episodios de Los Restauradores, donde Rick Dale, con maestría de valuador, rescata piezas dignas de museo en desvanes, áticos, mercados de pulgas y casas de personas que ni sospechan su valor y significancia. Sigue adquiriendo objetos reducidos a chatarra, óxido y destrozo y a través de puntuales procesos de restauración, los convierte nuevamente en esas icónicas maravillas de colección que una vez fueron. Estos objetos revivirán paso a paso, con todo su esplendor, frente a nuestros ojos.
Rick y su hijo Tyler compiten con un par de patinetas. Y más tarde, la tienda recibe una expendedora de dulces de los años 1940.
Rick y sus chicos se emocionan al reparar una colosal caja fuerte estilo cañón de los años 1920. Y más tarde, los chicos comienzan a restaurar unas antiguas herramientas agrícolas.
Rick restaura una maquina moledora de café de 1800. Más tarde, se emocionan por la llegada de un motor de un barco pesquero de 1930.
El reloj está corriendo para Rick y su equipo cuando llega un taxímetro de 1950. Y después, es la gran oportunidad de Brettly cuando supervisa la restauración de una máquina expendedora de chicles de 1800.
Tyler y Brettly se presentan como voluntarios para restaurar el remolque de un ferrocarril de 1947. Y más tarde, las sirenas suenan cuando un cliente llega con una caja de llamada de emergencia perteneciente a la policía de Nueva York.
Rick pone el pie en el acelerador cuando el piloto de NASCAR Greg Biffle, le pide restaurar su motocicleta Montesa de 1970. Luego, llega a la tienda un Kadillac de 1950.
Rick tiene un acierto al recibiir un antiguo carro de tres ruedas sin identificación en la tienda. Y más tarde, el equipo tiene mucho en sus manos cuando un cliente llega con una estufa de 1920.
luego, se enfrentan a un duro viaje cuando un Honda de 1972 entra a la tienda. Y más tarde, Ron y Tyler no son buenos, para planear la despedida de solteros de Rick.

